El Gobierno de Canarias ha acordado que Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura, islas donde reside el 90 % de la población de Canarias, sigan en nivel 2 de alerta covid-19 (semáforo naranja), pero con restricciones reforzadas, porque “no se conforma” con la estabilización de sus datos.
Esas medidas reforzadas consisten básicamente en un adelanto del toque de queda, de las 23.00 a las 22.00 horas, y en una reducción de los aforos autorizados en las reuniones privadas y negocios de hostelería a cuatro personas, han explicado el portavoz del Ejecutivo, Julio Pérez, y el consejero de Sanidad, Blas Trujillo.