En el Parque Miguel Feria Cedrés, cada puerta invita a entrar en una estación distinta. Primavera, verano, otoño e invierno se suceden entre los senderos de este espacio de San Benito, donde la vegetación y el diseño urbano se combinan para mostrar, de forma simbólica, el paso del tiempo. Árboles de hoja caduca, colores cambiantes y sombras que varían con la luz hacen de este parque un lugar en el que la naturaleza marca el ritmo de la ciudad.
Situado entre las calles Leopoldo de la Rosa Oliveray Antonio Hernández, el parque ocupa una superficie de 18.000 metros cuadradosy se inauguró en 2005. Su trazado, asentado sobre una parcela de forma rectangular irregular, se divide en tres zonas: un amplio espacio central ajardinado, un conjunto de equipamientos deportivos y un área triangular en uno de los extremos, adaptada como zona de estancia y juego para perros.

El paseo principal, de trazo parabólico, recorre el parque de norte a sur, mientras que otro camino en forma de elipse lo cruza en el centro, creando un entramado que favorece el recorrido y la contemplación. En uno de los accesos, una fuente rectangular de estilo contemporáneoda la bienvenida a los visitantes y marca la transición hacia la zona deportiva.

El ajardinamiento está pensado para combinar orden y naturalidad. Los grupos de palmeras, laureles de Indias, jacarandas y cipresesenmarcan las áreas laterales, mientras que las zonas centrales se reservan para césped y arbustosdestinados al descanso y las actividades de ocio. Un árbol del coral, con sus llamativas flores rojas, recibe a los visitantes en primavera y se ha convertido en uno de los elementos más fotografiados del recinto.
El Parque Miguel Feria Cedrés integra además una amplia oferta deportiva con la Piscina Cubierta Municipal, canchas de pádel y tenis, un circuito de footing, aparatos de gimnasia al aire librey una zona de juegos infantiles. Su distribución permite que vecinos de todas las edades compartan un mismo espacio, combinando naturaleza, deporte y convivencia.

Entre los elementos que enriquecen su paisaje destaca la escultura “Movimiento y Pino Canario”, del artista tinerfeño Juan Antonio Zárate Lugo, una pieza que simboliza la vitalidad del entorno y la relación entre el ser humano y su medio natural.
El Parque de San Benito es, en definitiva, un espacio vivo y cambiante, donde la vegetación, el arte y el deporte se entrelazan para reflejar la esencia de las estaciones y el pulso cotidiano de La Laguna.









