El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, a través del Área de Educación, que coordina la consejera Ascensión Toledo, acerca este martes y mañana miércoles la música y la educación artística al alumnado de Primaria de todos los centros de la isla, con una actuación de Barrios Orquestados celebrada en los Multicines Atlántida de Arrecife.
La propuesta lleva por título “Las aventuras del joven Orfeo: En busca de la música perdida”, un concierto didáctico concebido como una experiencia musical participativa en la que los niños y niñas dejan de ser meros espectadores para convertirse en protagonistas de la historia. La propuesta combina música, narración, movimiento e interacción para favorecer la escucha activa y despertar la curiosidad del alumnado por la música en directo.
Durante el espectáculo, el alumnado participa en diferentes retos musicales en los que tienen que reconocer sonidos, reproducir ritmos, realizar movimientos corporales, responder a determinadas señales y colaborar con los personajes. De esta manera, el concierto permite trabajar de forma lúdica conceptos como el timbre, la altura, la duración y la intensidad del sonido, así como la coordinación, la atención y la memoria auditiva.
La consejera de Educación, Ascensión Toledo, ha destacado la importancia de acercar este tipo de iniciativas a la población infantil de Lanzarote y de generar espacios en los que la cultura y la educación se encuentren. “La música es una herramienta extraordinaria para aprender, compartir y crecer en comunidad”, afirmó Toledo.
Barrios Orquestados, música para la transformación social
La idea original de Barrios Orquestados surgió en 2005 de la mano de su director, José Brito, con el propósito de acercar la cultura a todos los sectores de la sociedad y, especialmente, a aquellas personas que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad socioeconómica.
El proyecto utiliza la educación musical como herramienta para favorecer el desarrollo social y generar identidad cultural, con especial atención a la infancia y con una repercusión que alcanza al conjunto de la comunidad. Su trabajo se articula en torno a cuatro pilares fundamentales: la educación, a través de un proceso formativo; la igualdad social, mediante la promoción de la igualdad de oportunidades; la cultura, como elemento generador de identidad; y la infancia, desde el desarrollo y la defensa de sus derechos.





