Comprender de dónde proceden los alimentos exige mirar más allá del producto que llega a la mesa. También supone conocer los cultivos, los procesos de elaboración, los saberes transmitidos y el trabajo de quienes mantienen la actividad agraria. Dinamiza Rural ha llevado esta mirada durante los últimos días a Tijarafe y San Juan de la Rambla mediante experiencias dirigidas a descubrir el sector primario desde el contacto directo.
En Tijarafe, el gofio se convirtió en el punto de partida para hablar de alimentación, territorio y cultura. La actividad Conociendo rincones: gofio gomero, celebrada el pasado 16 de octubre, cerró las V Jornadas Agroforestales y Ganaderas del municipio con una mirada a un alimento estrechamente ligado a la vida cotidiana y a la memoria culinaria de las islas.

La jornada permitió profundizar en la tradición vinculada al gofio gomero, desde su elaboración hasta los diferentes usos que ha encontrado en la cocina. El recorrido recordó que detrás de este alimento cotidiano se conservan conocimientos y prácticas relacionados con el aprovechamiento de los recursos y con la alimentación de muchas generaciones en Canarias.
Acercarse al gofio desde su elaboración y su recorrido histórico permitió comprender por qué sigue ocupando un lugar propio dentro del patrimonio gastronómico canario. La actividad sirvió también para reconocer el papel de quienes han mantenido sus técnicas y han hecho posible que el producto continúe presente tanto en las recetas tradicionales como en nuevas formas de consumo.

Con esta experiencia concluyó una programación que había llevado las V Jornadas Agroforestales y Ganaderas de Tijarafe desde las plazas y los espacios divulgativos hasta diferentes explotaciones. A lo largo de sus jornadas, la iniciativa abordó la recuperación de fincas abandonadas, las alternativas de cultivo, la producción ecológica, el autoabastecimiento y el aprovechamiento de los recursos. El gofio cerró así el programa conectando el trabajo agrícola con uno de sus resultados más reconocibles.
En esos mismos días, San Juan de la Rambla trasladó el aprendizaje sobre los alimentos a los dos colegios de Educación Infantil y Primaria del municipio. El programa Gastronomía del Producto Local en Nuestros Colegios continuó su recorrido con dos visitas destinadas a que el alumnado conociera el sector primario fuera del aula.

La primera tuvo lugar el 14 de octubre en Eco Alpista. El alumnado pudo acercarse al trabajo vinculado a la producción y conocer el valor de los productos procedentes de su entorno. La salida permitió relacionar los alimentos que forman parte de la vida cotidiana con las personas, los conocimientos y las tareas necesarias para obtenerlos.
El programa continuó el 20 de octubre con una visita a una finca ecológica. En este caso, los escolares entraron directamente en un espacio de cultivo para observar cómo se trabaja la tierra y cómo comienza el recorrido de los alimentos antes de llegar a los comercios y a las mesas.
Ambas experiencias plantearon el aprendizaje desde la observación y el contacto con quienes desarrollan su actividad en el campo. Para el alumnado, supusieron una oportunidad de reconocer labores que forman parte de su propio municipio, pero que no siempre resultan visibles en su relación diaria con la alimentación.

Las propuestas desarrolladas en Tijarafe y San Juan de la Rambla comparten el interés por transmitir conocimientos ligados al medio rural, aunque lo hacen desde perspectivas diferentes. En el municipio palmero, la atención se dirigió hacia un alimento tradicional y hacia los saberes que han acompañado su elaboración. En San Juan de la Rambla, el punto de partida estuvo en la infancia y en la posibilidad de conocer los productos desde los lugares donde comienza su producción.
Las acciones se integran en Dinamiza Rural, un programa del Gobierno de Canarias desarrollado por GMR Canarias y difundido a través de Volcanic Xperience. Su trabajo en municipios de menos de 10.000 habitantes permite impulsar proyectos relacionados con el sector primario, los productos de proximidad y los recursos propios de cada territorio.
El gofio gomero, una finca ecológica y la visita a un espacio ligado a la producción ofrecen, en este caso, tres formas de acercarse a una misma realidad. Conservar los alimentos vinculados a la cultura rural no depende únicamente de que continúen elaborándose. También requiere conocer su origen, comprender el trabajo que los sostiene y transmitir ese conocimiento a quienes formarán las próximas generaciones.





