Parque de La Constitución, un jardín urbano con memoria e identidad propia en La Laguna

El Parque de La Constitución combina historia, vegetación y vida cotidiana en un espacio recogido de La Laguna, donde la diversidad botánica y el patrimonio cultural conviven en un entorno tranquilo y urbano.

En la confluencia de dos de las avenidas más transitadas de San Cristóbal de La Laguna se esconde un parque pequeño pero lleno de historia. El Parque de La Constitución, creado en 1978, conserva el encanto de los primeros espacios verdes contemporáneos del casco y mantiene viva una relación profunda entre ciudad, memoria y naturaleza.

Entre la Avenida de la Universidad y la Avenida de la República Argentina se encuentra el Parque de La Constitución, un espacio recogido que forma parte del paisaje cotidiano lagunero desde finales de los años setenta. Su ubicación, lo convierte en un punto de transición entre el casco histórico y las áreas residenciales, manteniendo la vocación urbana con la que nació en 1978: ser una zona verde en un momento en el que el centro llevaba años sin estrenar un parque nuevo.

A pesar de su tamaño, este recinto rectangular destaca por su carácter acogedor. Una verja sobre un murete de piedra enmarca el conjunto y conserva una antigua portada hacia la calle Quintín Benito, donde puede leerse el nombre del parque. Su diseño combina sencillez y armonía: un sendero semicircular recorre uno de los laterales, mientras que en el margen que conecta con el Camino Largo aparece una pequeña zona húmeda, un detalle poco común en parques de esta escala y que aporta frescor y diversidad al paisaje.

La vegetación es uno de los grandes valores del Parque de La Constitución. La palmera canaria, protagonista indiscutible, crea una continuidad visual con el propio Camino Largo y con la Avenida de la Universidad. Junto a ella crecen kentias, cupresos, cipreses, tipuanas y sauces, además de plantas acuícolas en torno al estanque. Esta variedad botánica, sorprendente para un espacio tan reducido, refuerza su atractivo y lo convierte en un lugar ideal para pasear, descansar o simplemente observar la vida urbana desde la sombra.

Además de su riqueza ambiental, el parque alberga un valioso patrimonio cultural. En su zona central se alza el busto de Simón Bolívar, inaugurado en 1986 para recordar la conexión histórica entre Canarias y Latinoamérica. A él se suma el busto de José Martí, padre de la independencia cubana, instalado en 2008 con motivo del 155 aniversario de su nacimiento. Martí, cuya madre era tinerfeña, simboliza el vínculo constante entre la isla y la diáspora canaria en América.

El espacio incorpora también una zona de juegos infantiles, muy utilizada por las familias del entorno, y una pequeña cafetería ubicada en una construcción rehabilitada en la esquina que da al Camino Largo, que aporta actividad a lo largo del día.

El Parque de La Constitución es, en definitiva, un rincón que combina historia, vegetación y vida diaria. Un lugar que ha acompañado a generaciones de vecinos y que sigue ofreciendo un respiro verde en pleno corazón de La Laguna.