Durante la segunda jornada de FITUR, el stand de Islas Canarias se detuvo por un momento para rendir homenaje a una de esas figuras que forman parte de la historia silenciosa de la feria. Graciliano Díaz, responsable de la zumería del stand desde hace más de tres décadas, recibió por sorpresa un reconocimiento a una trayectoria ligada, año tras año, a la promoción del destino y del producto local canario.
Son 35 ediciones las que Graciliano ha vivido desde el otro lado del mostrador, siendo testigo directo de la transformación de FITUR y, con ella, de la propia estrategia turística de Canarias. “Ha sido un cambio brutal”, recordaba al hacer balance de todos estos años. “Desde un principio era muchísimo más duro y muy trabajoso, pero ha ido evolucionando de tal manera que todo ha ido a mejor: los stands, el público, los profesionales que te visitan…”, señalaba, poniendo en valor una evolución que ha acompañado siempre desde la constancia y el trabajo diario.

Más allá de las cifras o de las campañas, su presencia se ha convertido en uno de los elementos más reconocibles del stand institucional. A través de sus zumos naturales, elaborados con productos del Archipiélago, Graciliano ha contribuido durante décadas a transmitir una imagen cercana y auténtica de Canarias, basada en la calidad del producto local y en el trato directo con profesionales y visitantes.
El homenaje, organizado por el Gobierno de Canarias, quiso precisamente reconocer ese papel discreto pero fundamental: el de quienes sostienen, edición tras edición, la proyección exterior del destino. En un sector marcado por la evolución constante, su figura representa la continuidad y el valor humano que hay detrás de cada acción promocional.






